Muffins de plátano y chocolate (y pausa por PFC)

12 jun

14_1

Váis a pensar que sólo uso plátanos en los postres y alguna que otra naranja de vez en cuando, pero no lo hago a propósito, lo prometo. Yo no suelo comprar plátanos, de hecho ninguno de los que he usado hasta la fecha para las recetas del blog lo compré yo, pero el universo se encarga de que en mi frutero siempre haya algunos pasándose de maduros… ¿Qué le voy a hacer? Pues aprovecharlos en algo rico, obviamente.

La receta de hoy la encontré en el blog de Horno y Adorno la última vez que estuve buscado ideas para gastar unos plátanos. Entonces preparé el Chocobanana Cake pero me quedé con ganas de pobar ésta.

Es facilísima, con ingredientes del día a día (nada de lácteos raros, ni esencias), rapidísima, muy sencilla… y por supuesto está muy buena. Fijáos si es sencilla de preparar que ni siquiera he hecho el paso a paso que es habitual en las recetas. Confieso que me daba pereza… ¡pero es que tardaría más en hacerlo que en volver a preparar éstos muffins!

Como a la mayoría de recetas de bizcochos, está mejor de un día para otro; la miga se asienta y los sabores se definen más; aunque es difícil resistirse a probarlos tibios, tiernecitos y esponjosos… cada momento tiene su atractivo.

En casa duraron casi una semana (eso fue porque estaba yo sola, que si no, me parece que no habrían visto las 48 horas ni en broma) y cada día estaban más buenos. Puedo decir que aguantan muy bien ese periodo de tiempo, aunque el sexto día se empiezan a humedecer mínimamente de estar en la caja en que los guardo, pero nada serio.

14_2

La de hoy es la primera receta de muffins que publico en el blog, de momento todo han sido bizcochos o galletas y ya iba tocando introducir un poquito más de variedad. Ahora que parece que ya va entrando el calor, por lo menos en el sur, debería ir buscando recetas de cosas más fresquitas y ligeras, que parece que es lo que apetece más en verano, “recetas de nevera” más que “recetas de horno”. Pero me temo que voy a tener que poner en pausa el blog:

Ante mi tengo un par de meses de trabajo (intenso y productivo, espero) para ponerle punto final de una vez a mi Proyecto Fin de Carrera. No creo que deje de hornear del todo y con toda probabilidad acumule varias cosas que compartir con vosotros, pero simplemente no puedo concentrarme lo suficiente para escribir una entrada completa como se merecería. Sé que sigue pendiente la segunda parte de azúcar vs. edulcorantes, a raíz de esta primera entrada sobre muffins tengo en mente una pequeña investigación o recopilación de información sobre las diferencias entre muffins, magdalenas y los famosos cupcakes y un par más de recetas que preparé hace un tiempo y merece la pena publicar… pero cada cosa en su momento.

Espero volver pronto al 100% y con menos preocupaciones en mente.  Lo único que tal vez se salve de la paralización total sea el reto 1Masa 100Tartas. Podéis dar una vuelta de vez en cuando y poneros a prueba a ver si encontráis la receta que sea nueva.

Y ahora sin más os dejo la receta, ya veréis que fácil.

INGREDIENTES

  • 220 gr de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 3 cucharadas de cacao en polvo
  • 2 huevos
  • 2 ó 3 plátanos muy maduros
  • 100 gr azúcar moreno
  • 125 ml aceite de girasol

14_ingredientes

PREPARACIÓN

  1. Precalentar el horno a 200ºC con calor arriba y abajo, sin ventilador.
  2. En un bol triturar los plátanos con un tenedor o batidora. Añadir el aceite, los huevos y el azúcar moreno mezclando bien después de agregar cada ingrediente.
  3. En otro cuenco mezclar todos los ingredientes secos: la harina, el bicarbonato y el cacao en polvo.
  4. Verter los ingredientes húmedos sobre los ingredientes secos y mezclar suavemente lo justo  para que se integre, no más.
  5. Rellenar los moldes y al horno unos 15-20 minutos. Según el horno puede necesitar 5 minutos más.
  6. Dejarlos reposar en el molde unos minutos y luego sobre una rejilla para que se enfríen del todo.

NOTA: Recordad que al enfriarse y reposar los sabores se acentúan. Están mejor si se aguanta medio día o un día entero para devorarlas… digo… para probarlas.

14_3

Premio Liebster Award

30 may

liebster-award

Hace ya algunas semanas que natinatillas me dio una maravillosa sorpresa al concederme este premio desde su blog. Otra “chapita” para la colección de las menciones por la difusión de nosotros, los blogs (o bloggers) novatos que tan bien nos viene. Éste en particular me gustó mucho porque no se limita a dar una alegría, las gracias, y premiar a otros sino que lleva incorporadas unas preguntas que permiten al que venga de paso o al que llegue a través del enlace de otro blog conocernos un poquito mejor.

Así que agradezco una vez más a Nati el reconocimiento que me ha dado y me lanzo a responder:

1. ¿Por qué decidiste tener un blog y cuándo empezaste?

Como cuento en el apartado Sobre mí, el empujoncito me lo dio un amigo de mi hermano con un inocente comentario. Antes me limitaba a poner de vez en cuando alguna foto de lo que hacía en mi facebook. Conforme leía otros blogs de cocina y repostería el nivel de lo que hacía fue subiendo y un día I. me dijo “Tendrías que hacer un blog con todas las cosas que preparas”

Eso fue en Noviembre, a finales de Diciembre ya estaba haciendo los primeros pinitos en el blog, y por aquí vamos.

2. ¿Qué te aporta tener un blog?

Por un lado me da muchas alegrías pues cada comentario, cada “me gusta” en una entrada y cada nuevo seguidor son un regalo y un motivo para seguir publicando; cada día tengo la ilusión de ver algún aviso cuando entro en el blog.

Por otro lado me hace sentirme productiva y eso es mucho (mucho) cuando estoy inmersa en mi Proyecto Fin de Carrera. En este proceso lento, largo y tremendamente laborioso, desarrollar otra actividad que me permita ver, y disfrutar, el resultado en cuestión de minutos levanta el ánimo. Además, tener objetivos a corto plazo (como una entrada o ir completando el reto de 1Masa 100Tartas) y alcanzarlos es otra forma de realización personal.

3. ¿De dónde nace la inspiración para escribir?

Suelo usar las cosas que me cruzan por la cabeza al preparar la receta como punto de partida para el texto o alguna anécdota o recuerdo relacionado con el ingrediente principal que esté usando.

4. ¿Quién es esa persona que te gustaría que entrara en el mundo de los bloggers?

Ahora mismo no tengo a nadie en particular en mente. Es algo a lo que hay que dedicarle tiempo y ser constante así que la decisión de empezar un blog debe surgir de cada uno, sino, no funcionará.

5. ¿Cómo planificas contenidos para tu blog?

Miro muchas recetas por internet y también las actualizaciones de los blogs que sigo; según tenga en la despensa unos ingredientes u otros, o cuando hay algo que se va a estropear y tengo que gastarlo, así elijo una receta o busco otra.

Otras veces las veo, me dan buenas vibraciones y no me las quito de la cabeza hasta que las hago.

6. ¿WordPress o Blogger? ¿Por qué?

Digo WordPress porque es el único que he usado. Empecé directamente con éste porque me lo recomendaron personas de cuyo criterio en tecnología me fío bastante.

7. ¿Cuál es tu Red Social preferida y por qué?

Facebook. Básicamente porque es la única que uso con frecuencia.

8. ¿Tienes algún post que te gustaría escribir y por alguna razón no puedes? ¡Confiésalo!

¿Quién no tiene una lista interminable de recetas que quiere probar? Además de todas las recetas que me faltan para completar el Reto pero… por citar alguna, tengo muchas ganas de escribir la segunda parte de la investigación de Azúcar vs. Edulcorantes, en la que prepararé varias pruebas con distintos endulzantes y los compararé entre sí.

9. ¿Respondes a los comentarios que dejan en tu blog?

Cuando son preguntas, por supuesto, pero cuando son opiniones o felicitaciones hay veces que no sé muy bien qué hacer, si contestar a todas dando las gracias (porque de verdad que se agradece muchísimo) o contestar sólo de vez en cuando para no resultar pesada, pero sin llegar al punto de parecer ausente o desagradecida… es un equilibrio delicado que aun estoy intentando controlar.

10. ¿PC o Mac?

Siempre he usado PC, los Mac y  las “i-cosas” no me llaman especialmente la atención como potencial compradora. Son preciosas, eso sí.

11. ¿En los momentos off-line qué te gusta hacer?

A parte de hornear ¿no? Pues me encanta leer, mis 2 ó 3 sesiones de natación a la semana no me las quita nadie, tardo muy poco en hacer la maleta ante cualquier posibilidad de viaje o excursión… y supongo que lo que a la mayoría de la gente: estar con mis amigos, mi familia, salir cuando hace buen tiempo… y si llueve quedarme en casa con una buena peli y una mantita.

———————————————————————————————————————————————————————–

Para dar difusión a unos cuantos blogs que se lo merecen y para darle una alegría a sus respectivos bloggers, aquí os dejo los enlaces a mis 11 premiados. El orden no tiene que ver en que me gusten más o menos, simplemente, es que había que poner alguno.

¡Enhorabuena a todos!

1. Viajes culinarios de Iwo

2. Dollyandoatmeal

3. La cocina de Tomoko

4. BakerCat in Paris

5. Mi thermomix y yo

6. Huele que alimenta

7. Raquel hazme un pastel

8. Monstruos en la cocina

9. Manos de hadas

10. Pemberley cup and cakes

11. El blog de Nana y Lula

Ahora os toca a vosotros elegir otros 11 blogs, según tengo entendido con menos de 200 seguidores, para continuar dando a conocer a personas y trabajos que consideréis que merecen la pena.

Bizcocho de yogur con… meremelada de naranja y chocolate

20 may

mermechoco_1

Hoy es mi cumpleaños y lo suyo sería que publicase una entrada de una tarta espectacular y deliciosa con la que invitaría a merendar a todos mis amigos… pero como la celebración va a ser dentro de un par de días por consenso entre asistentes y celebrantes, hoy publico una receta que hice hace algunas semanas a modo de tarta virtual de cumpleaños para no quedarme sin ninguna en el día señalado.

Porque yo lo valgo.

Y porque vosotros también lo valéis, que no está nada mal el resultado. Vamos con ello:

——————————————————————————————————————————————

Esta receta surgió de la confluencia de dos inspiraciones:

Por un lado el tarro de mermelada casera de naranja dulce que empecé para preparar el Bara Brith aún estaba en el frigorífico y no sabía muy bien cómo darle salida. Los que me conozcan se extrañarán de esa afirmación porque yo son muy fan de desayunar tostadas con mermelada (¡siempre casera!) pero la que me gusta de naranja es la amarga, la dulce no me hace tanta gracia, por eso se había quedado el tarro empezado en el frigo.

Y por otro lado una de las recetas del Reto 1 Masa 100 Tartas, concretamente la número 094 Bizcocho de naranja y chocolate. Esa receta me gustó mucho y quería compartirla. Como digo, ésta que os traigo está inspirada en aquella, no es la misma, pero así también me sirve para comprarlas y solucionar unas dudas que venía arrastrando:

mermechoco_2

Para hacer un bizcocho de fruta ¿cómo se consigue más sabor, con fruta fresca o con mermelada? ¿Qué diferencia hay entre usar una u otra?

Bueno, pues ya os digo yo que si lo que os interesa es un sabor marcado a la fruta, en este caso a naranja, lo mejor es usar fruta fresca troceada y con ralladura a poder ser, que aromatiza mucho. Si por el contrario queréis sólo una ligera sensación y algo de color en el bizcocho, optad por la mermelada.

Otro punto a favor que le doy a esta receta,  si os habéis fijado, es que lo he calificado de light en las etiquetas. Os explico por qué:

Al introducir la medida de mermelada, que básicamente es 2/3 de naranja y 1/3 de azúcar, tuve en cuenta la reducción de otros ingredientes: eliminé de la receta básica una medida completa de azúcar,  si consideramos la que lleva la mermelada, resultaría una reducción de 2/3 de medida respecto de la receta tradicional. Y como la mermelada es bastante “cremosa” e iba a aportar humedad a la masa, también baje un poco el aceite de 3/4 de medida a 1/2 medida, es decir, 1/4 de medida menos de aceite.

Puede ser perfectamente una manera de engañar a la conciencia porque light, lo que se dice light… no es, pero sí que tiene menos calorías que la receta básica del bizcocho de yogur, ¡qué cada uno que lo interprete como más le convenga!

INGREDIENTES

  • 3 huevos
  • 1 yogur natural (el vasito es la medida)
  • 3 medidas de harina
  • 1 medida de azúcar
  • 1/2 medida de aceite
  • 1 medida de mermelada de naranja (bien llena)
  • 1 sobre de levadura (tipo Royal)
  • 150 gr de chocolate negro picado (yo usé de repostería, del 56%)

mermechoco_ingredientes

PREPARACIÓN

Este bizcocho es tan fácil que lo único que tienes que hacer antes de prepararlo es asegúrate de tener todos los ingredientes que hacen falta, no sea que te toque que salir corriendo a la tienda de la esquina…

mermechoco_pasoapaso

  1. Batimos los tres huevos y a continuación añadimos el yogur. Lo integramos bien.
  2. Agregamos el azúcar y la harina, mezclando bien después de añadir cada ingrediente.
  3. Añadimos el aceite y batimos con cuidado de no salpicar hasta que esté bien integrado. La masa debe ser suave y homogénea. A continuación, la levadura e integramos.
  4. Ahora mezclamos la mermelada de naranja y añadimos la mitad o un poco más del chocolate picado, distribuyéndolo uniformemente por toda la masa.
  5. Vertemos en un molde engrasado o preparado con papel de horno y repartimos por la superficie el chocolate picado que habíamos reservado. El molde que he usado es de 23 cm de diámetro, pero sirve cualquiera que tengáis por casa que no sea muy pequeño.
  6. Horneamos unos 45 minutos (depende de cada horno) a 200ºC con calor arriba y abajo.
  7. Y a disfrutar de este bizcocho esponjoso, jugoso y sutilmente afrutado que hará las delicias de cualquier desayuno o merienda.

mermechoco_3

Chocobanana Cake

5 may

chocobanana_1

He aquí una receta socorrida, fácil y deliciosa dónde las haya.

Lo mejor que podría contaros para intentar explicar lo bueno que está y a qué sabe es lo que me pasó por la mente antes incluso de que estuviera horneado. Al repelar el cuenco donde mezclo los ingredientes para verterlo en el molde es imposible rescatar toda la masa, ni siquiera usando una lengua de cocina, siempre se queda algo pegado en las paredes o en la espátula y es un primer tanteo estupendo para tomarle el pulso a la receta. Pues bien, al probar ese restito de masa fue como si sonara mi propia voz en mi cabeza:

“Oooooh… Qué bueno… Sabe a chocolate… ¡Pero sabe a plátano!… ¡¡Pero sabe a chocolate!! Mmmmmm”

Probarlo una vez horneado era una mera (y maravillosa) formalidad para constatar lo que ya había intuido. Si al morder el Banana Loaf  encontrabas una masa suave y cremosa con sabor a plátano en la que esperaban trocitos de chocolate negro como sabrosas sorpresas, este Chocobanana Cake es un equilibrio perfecto e inseparable entre los sabores del plátano y el chocolate. Los notas juntos pero a la vez separados. Sí, lo sé, parece imposible pero no me he vuelto loca, tendréis que probarlo para entenderme.

chocobanana_2

Si es que no hay más que mirarlo, en la foto de arriba sin ir más lejos: por fuera parece un bizcocho de chocolate normal y corriente pero al cortarlo nos seduce con ese lunar sexy que nos dice que ahí hay algo más…

Y no os quiero ni contar cómo huele la cocina desde el momento en que se empiezan a triturar los plátanos… y luego cuando está en el horno… y después cuando se está enfriando…. ¡Ay! Es toda una prueba para cualquier fuerza de voluntad.

Bueno, no me enrollo más y os dejo la receta. ¿Hace falta que os diga que merece la pena probarlo?

INGREDIENTES

  • 150 gr margarina
  • 150 gr azúcar moreno
  • 3 huevos
  • 200 gr harina
  • 20 gr cacao en polvo (3 cucharadas soperas)
  • 1 cucharadita de levadura en polvo (tipo Royal)
  • 2 plátanos muy maduros hechos puré

chocobanana_ingredientes

PREPARACIÓN

Sin ingredientes raros, sin técnicas especiales ¿Qué más se puede pedir?… Si me apuráis, hasta podéis pasar de tamizar la harina ¡Lo más complicado es esperar a que los plátanos estén maduros!

chocobanana_pasoapaso

  1. Batimos la margarina (o mantequilla) con el azúcar moreno.
  2. Agregamos los huevos de uno en uno, mezclando después de cada vez.
  3. En un cuenco mezclamos la harina, la levadura y el cacao en polvo con la ayuda de una cuchara y lo añadimos a la masa tamizándolo. Lo de la foto es un colador, tampoco hay que tener material muy especializado.
  4. Mezclamos bien y añadimos el puré de plátano.
  5. Volvemos a mezclar y vertemos en un molde engrasado y enharinado o preparado con papel de horno, para que luego sea fácil desmoldar.
  6. Horneamos unos 45 minutos (depende de cada horno) con el horno precalentado a 180ºC con calor arriba y abajo.
  7. Comprobad que esté hecho en el centro pinchando con una brocheta. Debe salir limpia pero no del todo seca.

chocobanana_3

Azúcar vs. edulcorantes (parte I)

22 abr

Demasiado tiempo llevaba esta entrada en la sección de “borradores”  y por fin hoy ve la luz. La idea de investigar este tema me la dio mi amigo R. y creo que fue una sugerencia muy acertada porque seguro que en un momento u en otro a todos nos han pasado por la cabeza dudas tipo:

  • ¿Qué alternativas hay al azúcar?
  • ¿Qué cosas podrían sustituir al azúcar para hacer más light una receta?
  • ¿Si la sacarina es artificial es mala para la salud?

En esta entrada, que aviso va sin receta, intentaré tanto responder a algunas de esas cuestiones como dar algo de información y poner un poco en contexto unos pocos de los muchos productos endulzantes que podemos comprar. La mayoría son habituales y seguro que los habéis oído nombrar pero puede que haya alguno que no os suene mucho, de cualquier manera todos se encuentran en las tiendas más o menos fácil.

Primero la teoría y luego la práctica:

La segunda parte de esta entrada será elegir los que me parezcan mejores endulzantes (o menos malos, según cómo se mire) y ponerlos a prueba con la receta tradicional de bizcocho de yogur, comparándolos entre sí y obteniendo las conclusiones pertinentes.

Abajo del todo os pido opinión.

Antes de empezar a comentar nada me interesa mucho dejar muy claro que no soy ninguna experta en el tema, no soy nutricionista ni nada parecido y tampoco he hecho una investigación profundísima hasta los orígenes de cada producto. Lo que comparto a continuación son mis opiniones basadas en una búsqueda de información como la podría haber hecho cualquier otro (googleando). Sobre cada uno de los alimentos he encontrado artículos a favor y en contra y yo he sacado mis propias conclusiones. Junto a cada endulzante os dejo los enlaces que más interesantes me han parecido.

AZÚCAR

azucar

Es el producto dulce por excelencia, se considera ingrediente básico no solo en casi cualquier receta de repostería sino en casi cualquier cocina de casi cualquier casa que se precie.  Será el ingrediente que considere “bueno” por defecto, sobre todo porque es al que estamos más acostumbrados, aunque tampoco es la panacea; para obtenerlo debe pasar por varios procesos industriales sobre los que se podrían escribir libros y en los que no voy a entrar. Sobre el azúcar daré solo unos datos generales para tenerlos como referencia para el resto de endulzantes.

Por cada 100gr tiene aproximadamente 400kcal y se las conoce como “calorías vacías” porque únicamente aportan energía, no contiene otros nutrientes.

FRUCTOSA

fructosa

La fructosa, junto con la glucosa, componen el azúcar que todos conocemos. Hubo un tiempo en que se puso muy de moda y tuvo muy buena fama por algo así como que era más sana que el azúcar y que engordaba menos. Esto se debe a que el cuerpo la metaboliza de manera diferente y más lenta, no produce picos de glucosa en sangre tan marcados como los del azúcar y los diabéticos no la tienen tan prohibida. Otra ventaja es que tiene un poder endulzante dos veces superior al del azúcar por lo que usando la mitad de la cantidad obtendríamos los mismos resultados, teóricamente. De aquí viene lo de que “engorda menos”, no es que tenga menos calorías, que tiene las mismas que el azúcar, pero se usa menos cantidad.

Ojo, que no todo son maravillas con este producto. Estudios más recientes han indicado que por el proceso de metabolización de la fructosa, acaba convirtiéndose en ácidos grasos y su consumo habitual, aunque suponga menos calorías, puede favorecer el aumento de peso.

Se dice también que las recetas preparadas con fructosa, y ahora estoy hablando de repostería, son más ligeras tanto en calorías como al comerlas, no producen tanta sensación de saciedad como la misma receta preparada con azúcar, por eso una misma persona estaría inclinada a comer más cantidad y anular así los beneficios de que la receta fuera “menos calórica”.

Valoración: No me convence.

Wikipedia

Sobre la fructosa

SACARINA

sacarina

Vamos con uno de los muchos endulzantes artificiales que existen. He escogido la sacarina porque es el que me parece más habitual pero hay otros muchos y de muchas marcas.

La sacarina se conoce  desde 1878 y se usa como endulzante desde principios del s.XX. Actualmente se sintetiza a partir de derivados del petróleo (tolueno) pero que nadie entre en pánico, tal vez por ese origen tan inquietante es uno de los edulcorantes que más se ha estudiado y puesto a prueba.

Seguro que algunos de vosotros habéis oído decir que la sacarina es cancerígena, yo también, pero hay que poner las cosas en contexto. Creo que esa creencia se deriva de una serie de experimentos que se realizaron en los 70 con ratones de laboratorio y que llegaron a desarrollar cáncer de vejiga… pero si trasladamos la cantidad de sacarina que les daban a esos ratones diariamente, creo que equivaldría a algo así como 1 kg de sacarina por persona y día, ¡lo raro es que no desarrollaran otras enfermedades! Habría que estar mal de la cabeza para llegar a esos extremos.

Como dato de referencia tenemos que es 300 veces más endulzante que el azúcar y que en principio (porque no me fío de todos los fabricantes) tiene cero calorías.

Valoración: Con moderación no hay problema.

Wikipedia

Sobre la sacarina

Más sobre la sacarina

MIEL DE ABEJA

miel

Creo que puedo decir, sin temor a equivocarme demasiado, que éste es otro de los endulzantes que más habituados estamos a ver y a utilizar, junto con el azúcar.

En las páginas que he podido consultar comentan que endulza 25 veces más que el azúcar, pero yo no sé si diría tanto, no se me ocurre de qué manera se habrá obtenido esa cifra. Lo que sí es cierto es que el proceso que sigue hasta llegar a nuestras despensas es de los más naturales y eso le da muchos puntos a su favor. Las abejas se encargan de toda la fabricación y el proceso industrial sólo se encarga de recogerla, limpiarla de posibles restos de cera de los panales, envasarla y enviarla.

Nutricionalmente hablando, 100 gramos de miel contienen entre 300 y 340 kcal (he encontrado datos en ese rango y no sabría decir cuál es el verdadero, o si hay un único valor correcto) frente a las 400 kcal del azúcar. Por si esto fuera poco sus calorías no son “vacías”, aporta muchos otros nutrientes además de energía.

Valoración: ¡La miel mola!

SIROPE DE ARCE

arce

Vamos con otro producto bastante natural y que personalmente me llama mucho la atención. Seguro, segurísimo, que habéis visto en las pelis americanas servir torres de tortitas con jarabe de arce… ¡y vaya pinta tienen!, confieso que me da hambre sólo de imaginármelo. También tengo que reconocer que tenía muchos prejuicios, la mayoría negativos, sobre este endulzante. Sabía que era bastante natural pero pensaba que sería algo tremendamente calórico y engordante. Esta investigación me ha sacado de mi error:

Con unas 250 o 260 kcal por cada 100 gr ha subido muchos puntos en mi valoración personal. Además, su producción es bastante sencillo: el único proceso que sufre la savia del arce una vez recolectada es una larga cocción para eliminar el agua y conseguir la consistencia adecuada.  En el mercado hay muchos tipos; la calidad, el sabor y el color dependen del momento de la recolección de la savia pero no voy a entrar en eso. Lo que me interesa es que no he sido capaz de encontrar reseñas negativas  sobre el sirope (o jarabe) de arce. La única que pega que le podría poner es que resulta un poco caro en comparación con los otros endulzantes que hemos visto.

Todo lo dicho anteriormente es válido para los productos naturales, si compramos un jarabe de arce “artificial” no será ni tan sano, ni por descontado tan natural.

Valoración: Estoy deseando probarlo.

Wikipedia

Sobre el sirope de arce

SIROPE  DE AGAVE

agave

A riesgo de parecer repetitiva, voy a decir que este sirope también tiene un origen natural, de lo que ya no estoy segura es que mantenga esa “naturalidad” después de su proceso de elaboración, que busca conseguir una consistencia parecida a la de la miel o el jarabe de arce.

El origen de este producto es un tipo de cactus llamado Maguey, de cuyo corazón se obtiene una especie de aguamiel. Al someterlo a un misterioso proceso enzimático del que no he encontrado ningún tipo de aclaración, se obtiene el sirope de agave, por eso digo que no se si se le puede seguir considerando “natural” una vez concluida la producción.

Sus datos nutricionales son más favorables que los del azúcar. A parte de tener menos calorías (340 kcal por cada 100 gr) contienen minerales y nutrientes de los que el azúcar carece, más o menos como la miel de abeja. Su composición en rasgos generales ronda el 75% y 25% glucosa, por eso endulza más que el azúcar y podemos usar menos cantidad. Orientativamente en varios sitios comentan que su poder endulzante es el doble que el del azúcar.

Sirope de Agave1

Sirope de Agave2

Valoración: Mmmm… No está mal.

STEVIA

stevia

Por último un producto nuevo que se está poniendo bastante de moda. Podría considerarse como “la nueva sacarina” pero natural. Es probable que no hayáis oído hablar de él aunque creo que se encuentra fácilmente en los supermercados, en la sección de productos de repostería o con el azúcar.

Al igual que la sacarina, despierta opiniones diversas tanto en la comunidad científica como a pie de calle. Aunque se obtenga de las hojas de una planta (Stevia Rebaudiana Bertoni), como el té, lo que se comercializa es un extracto concentrado en pastillas, líquido o en polvos, cuyo proceso no tengo muy claro (un poco como en el caso del sirope de agave). Sé que hay varias fases de hervido, filtrado y decantado, pero también le añaden algún producto o enzima que no sé muy bien qué es o qué hace.

Procesos de fabricación a parte, me parece una alternativa con cero calorías más natural a la sacarina. El hecho de que no “tenga” calorías es porque nuestro cuerpo no es capaz de procesar la stevia y por lo tanto no extrae ningún nutriente ni energía de ella. Según en la forma que la consumamos puede endulzar desde 30 hasta 300 veces más que el azúcar, así que atención a lo que ponga en el envase.

Como decía antes es un edulcorante que ha abierto muchos debates. Mientras que en Japón y varios países de Sudamérica no tienen problemas en comercializarla, en Estados Unidos o Canadá estuvo prohibido durante bastante tiempo. Por otro lado algunos estudios de laboratorio han relacionado altos consumos de stevia con disminución de la fertilidad (como en caso de los ratones y la sacarina, consumiendo una barbaridad al día) pero los resultados no son concluyentes y los expertos no se ponen de acuerdo.

Valoración: No lo tengo claro.

Asociación Española de Stevia

Contraindicaciones de la Stevia

EN DEFINITIVA…

Sé que esta entrada ha sido larga y puede que un poco aburrida, y pesar de ello sólo he arañado ligeramente la superficie de cada uno de los temas, pero hay tantos tipos de endulzantes y tantísima información sobre ellos… que es difícil sintetizar.

Puestos a elegir, entre los endulzantes con cero calorías tal vez le diera una oportunidad al (¿a la?) stevia, aunque con la poca cantidad que suelo tomar no creo que supusiera mucha diferencia con la sacarina. En este campo lo dejo a la elección de cada uno.

Entre los endulzantes “tipo miel” creo que me quedaría con la miel de abeja de toda la vida, está al mismo nivel de calorías que el sirope de agave y es más fácil de encontrar, además, me encanta su sabor y hay varios tipos para elegir. El sirope de arce tiene la ventaja de que es menos calórico pero bastante más caro, a pesar de todo tengo muchas ganas de probarlo porque no me imagino cómo será su sabor ¿parecido a la miel? ¿Al caramelo? ¿Nada que ver con ninguno?

Por último entre azúcar y fructosa para un consumo del día a día reducido, como es el mío, creo que me quedo con el azúcar. En repostería también, siempre busco recetas que no tengan cantidades excesivas ni de azúcar ni de mantequilla u otras grasas, así que con moderación y haciendo un poco de ejercicio, no hay problema ninguno.

¿Y para la comparativa de la segunda parte?

Me gustaría que vosotros me dijerais qué tres endulzantes os interesa contrastar. Si nadie se pronuncia o no hay consenso, entonces serán los productos que tenga más accesibles tanto física como económicamente.

Cookies de huevo duro

6 abr

cookieshuevo_2

Ya hace casi una semana que acabó la Semana Santa, espero que todos hayáis pasado muy buenas vacaciones y los que no hayan tenido, por lo menos que haya sido leve.

Sé que prometí una entrada de investigación a la vuelta y un poco sí que he indagado; tengo información acumulada pero sin procesar ni contrastar. Es decir, la materia prima pero sin darle la forma apropiada. He estado bastante concentrada en mi Fin de Carrera, pero no tanto como para aprovechar los días en familia y probar unas cuantas recetas del Reto, que iré subiendo poco a poco.

En previsión de que algo así podía pasar tenía en la manga una receta fácil y sorprendente que no quería dejar de compartir. Cómo no, también es una receta prestada, hoy de un sitio nuevo: La receta de la Felicidad (enlace directo a la receta aquí). El título de la receta ya revela la sorpresa, y os prometo que el huevo duro le da una textura muy interesante, no es crujiente, pero tampoco es blandita, es consistente pero se desmiga al morderla… una galleta de contrastes a la que nadie podrá discutir que está riquísima.

cookieshuevo_1

INGREDIENTES

  • 1 huevo cocido
  • 200 gr harina
  • 50 gr azúcar
  • 50 gr azúcar moreno
  • 100 gr margarina o mantequilla fría
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de vainilla en polvo o similar
  • 150 gr chocolate picado o pepitas de chocolate

cookieshuevo_ingredientes

PREPARACIÓN

Antes de continuar con la receta quiero resaltar que en esta ocasión utilizaremos la mantequilla o la margarina fría, igual que el huevo cocido. Si se calienta mucho la mezcla, las galletas quedarán aceitosas, ricas igualmente pero… no es lo mismo. Por eso si al poner las galletas en la bandeja del horno queda masa en el bol para una segunda tanda, mejor guardarla en el frigorífico hasta el momento de prepararlas. Lo digo porque me ha pasado, la primera vez que las hice la primera bandeja salió estupenda pero para la segunda dejé la masa sobre la mesa y las galletas salieron un poco pringosas. Esta segunda vez con el truco del frigorífico, problema resuelto.

cookieshuevo_pasoapaso

  1. Con un tenedor chafamos el huevo sin dejar trozos grandes y añadimos el resto de ingredientes salvo la margarina y los trocitos de chocolate. Mezclamos bien.
  2. Agregamos la margarina (¡fría!) y vamos mezclando con una espátula de madera. Al principio parecerá que no hay manera de que eso se integre, pero tranquilos que si se puede. Si hace falta meted las manos, que se hace mejor, pero no mucho, que se calienta la masa.
  3. Estará listo cuando la masa se vea desmigada pero al apretar con la mano se integre. Añadimos los trocitos de chocolate y los repartimos uniformemente.
  4. Con las manos formamos bolitas, las ponemos sobre la bandeja del horno cubierta con papel para hornear y las aplastamos un poquito para darle la forma de la galleta. En el horno no crecen mucho así que se pueden poner juntitas.
  5. Horneamos con el horno precalentado a 180ºC durante unos 15 minutos. Al sacarlas estarán aún un poco blanditas pero se endurecen al enfriar.

cookieshuevo_3

No sé si en los días venideros podré preparar entradas completas (me refiero a las que son con receta y a las investigaciones) pero el Reto seguro que lo sigo actualizando, así que si entráis y veis que la entrada sigue siendo la misma, pasad por la sección de 1 Masa 100 Tartas que igual encontráis algo nuevo.

Bara Brith, pan moteado de Gales.

22 mar

Hoy es Viernes de Dolores. Oficialmente empieza la Semana Santa y las vacaciones para muchos (en mi caso, “vacaciones”; vivo pegada a mi portátil mientras esté liada con mi Proyecto Fin de Carrera).  Mi objetivo culinario para estos días es documentarme y encontrar información fiable para hacer una nueva entrada de investigación. Mientras tanto, os dejo con ésta receta libre de grasa y de culpa para que la disfrutéis durante las vacaciones.

barabirth_1

Bueno, lo primero que tengo que decir sobre el Bara Brith antes de que algún galés lea el título del post y se me eche encima, es que la receta arrastra un laaaargo (y parece que irreconciliable) debate sobre si es un pan o un bizcocho, más o menos como aquí lo de ser madridista o culé. Yo no me mojo y del pan me quedo con el nombre y del bizcocho me quedo con que es dulce.

Para no cambiar la línea de recetas prestadas que traigo últimamente, hoy repito con el blog de Biscayenne, pero prometo hacer pronto alguna investigación, que ya toca ¿no? Si pincháis en el enlace directo a la receta (aquí) y os fijáis en las fotos, comprobaréis la infalibilidad (no, no es una palabra inventada aunque lo parezca, lo he mirado en el diccionario) de la receta: ¡me ha quedado igualito!

Respecto a las fotos, no he podido poner ninguna del corte porque el bizcocho, digo… el pan, digo… del bizcocho… bueno, que no era para gastarlo en casa. Esta receta la preparé especialmente para mi tía M.J. y a ella le dedico este post. Está guardando reposo después de una fractura en el pie un poco fea y como no pude ir a verla le mandé mis mejores deseos con este dulce. Al no poder moverse mucho, no me parecía apropiado mandarle un producto cargado de aceite o mantequilla, así que la ausencia de cualquier tipo de grasa entre sus ingredientes fue lo que me hizo decantarme por esta receta y no otra; además, tenía tan buena pinta sólo leyendo los ingredientes que tenía que probarla.

Permitidme ahora que os hable un poco de su historia, que para copiar la receta o ver las fotos ya tenemos a Google:

barabirth_2

En galés, Bara Brith significa literalmente pan moteado, y el origen se remonta a los tiempos de la abuela de Maricastaña (¡por lo menos!) porque si ya por el 1865 cuando los galeses emigraron a Argentina llevaron consigo la receta y la popularizaron allí como torta negra, debía de venir de bastante antes el prepararla en su tierra. Una de estas recetas que parece que han existido desde siempre, de las que te enseñan las abuelas y en las que cada casa tiene su propia versión insuperable e indiscutible.

Según he leído, el Bara Brith surgió como una manera de aprovechar en el horno del pueblo los restos de masa de las hornadas de la semana: los juntaban todos, echaban un poco de azúcar y fruta seca remojada en té para darle un poco más de gracia. También aprovechaban el calor residual de los hornos, una vez que se habían apagado, ya que este pan-bizcocho no se cocina a plena potencia sino a temperatura un poco más baja. Como veis es una receta de reciclaje 100% pero que arraigó tanto que ahora se prepara expresamente.

INGREDIENTES

  • 200 gr harina normal
  • 200 gr harina integral
  • 100 gr azúcar moreno
  • 1 cucharadita de especias molidas: canela, jengibre, nuez moscada y clavo.
  • 1 pizca de sal
  • 10 gr de levadura en polvo tipo Royal
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas colmadas de mermelada de naranja, de albaricoque… yo usé de naranja (y además, casera)
  • 400 ml de te fuerte, hecho con dos o tres bolsitas, según os guste de fuerte y lo grandes que sean las bolsitas.
  • 400 gr de fruta seca y/o escarchada (yo usé pasas, ciruelas pasas, orejones y arándanos. Puse unos 320 gr y me pareció que ya llevaba bastante.)

barabirth_ingredientes

PREPARACIÓN

Consideraciones sobre la receta:

Tradicionalmente se usa té negro, pero cada uno es libre de hacerlo con el que más le guste. Eso sí, ojo con las especias porque igual no combinan bien con el que hayais escogido. Queda a vuestro criterio el reducirlas o no ponerle para que se note más el sabor del té. Una vez que tengamos lista la infusión (si el té era a granel hay que colarla) echamos dentro toda la fruta y lo dejamos hidratando. Yo lo tuve 8 horas y la fruta se “bebió” casi todo el té, así que si vais justitos de tiempo y no está las 8 horas… oye, tampoco pasa nada. La cuestión es que la fruta macere y suelte esencia y sabor en el té, ya veréis cómo va espesando el líquido y desprendiendo aroma.

En cuanto a la fruta, podéis usar la que haya más a mano: fruta escarchada de la que se usa para el plumcake o el roscón de reyes, cualquier fruta seca o deshidratada que os guste o como si solamente son pasas. Y de cantidad, yo creo que cuando llegas a los 300 gr, ya va bien servido, si quieres llegar a los 400, adelante, pero sino, sin problema.

Con las cantidades de té (3 cucharaditas) y de especias (1 cucharadita completa juntándolas todas) que utilicé, el pan queda con un sabor intenso. Si preferís los postres más suaves probad con dos cucharaditas o dos bolsitas de té para hacer la infusión y la cucharadita de especias que sea un poco escasa, o eliminad el clavo de la mezcla, que tiene un sabor potente.

barabirth_pasoapaso

  1. Cuando las frutas estén bien hidratadas, nos ayudamos de un colador para separarlas del té que haya podido quedar y escurrirlas un poco. A mí me resultó un pelín complicado sacarles algo, ya os he dicho antes que se habían “bebido” prácticamente todo el líquido y el que dejaron lo habían espesado bastante.
  2. En un cuenco ponemos juntos todos los ingredientes secos (las dos harinas, el azúcar moreno, la levadura, la sal y las especias molidas) y los mezclamos. En otro cuenco batimos los huevos y les agregamos todos los ingredientes húmedos (el té que hayamos sacado y la mermelada)
  3. Vertemos los ingredientes húmedos sobre los secos y con una espátula de madera vamos mezclándolos. Al haber poco líquido frente a tanto seco puede que os cueste un poco. Si veis que está muy seco, agregad un chorrito de leche (o dos, en mi caso) hasta que toda la mezcla quede uniforme. Eso sí, es una masa densa, recordad que va tirando al pan más que al bizcocho.
  4. Añadimos las frutas y las repartimos uniformemente por la masa.
  5. Vertemos la masa en el o los moldes que vayamos a utilizar, previamente engrasados. Para la cobertura hice dos pruebas, el pequeñito está pintado con miel y para el grande humedecí tres o cuatro cucharadas de azúcar blanca con unas gotitas de agua y lo desmigué por encima.
  6. Horneamos a 180ºC durante una hora aproximadamente. Cuando hayan pasado entre 30 y 45 minutos, dependiendo del horno, comprobad que no se esté tostando demasiado por arriba. Si así fuera, un poco de papel albal por encima nos soluciona la papeleta.

Para comprobar que esté hecho podemos pincharlo con una brocheta, cuchillo o cualquier elemento alargado para no quemarnos. Debe salir limpio pero no seco del todo (sino, el bizcocho-pan nos va a quedar como una zapatilla).

Ni que decir tiene que de las dos pruebas de cobertura la de azúcar queda mil veces mejor.

barabirth_3

Mis fuentes sobre la historia del Bara Brith son el propio post de Biscayenne, que ya os lo he enlazado arriba, y otro artículo que ella misma proporciona (aviso que está en inglés, podéis leerlo aquí). De verdad que he buscado por la red pero tampoco he encontrado mucho más, o diferente, de lo que he contado más arriba.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 46 seguidores

%d bloggers like this: